Medicamentos: la ANMAT habilitó la venta libre de fármacos para afecciones de baja complejidad
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) dispuso la venta libre de una serie de medicamentos destinados a tratar afecciones de baja complejidad. La medida, formalizada a través de la Disposición N° 4714/2026 publicada en el Boletín Oficial, amplía el acceso a productos incluidos en el Registro de Especialidades Medicinales que el organismo considera de seguridad, calidad y eficacia probadas.
La nueva normativa alcanza a especialidades medicinales con principios activos ya aprobados en determinadas concentraciones y formas farmacéuticas. Entre los compuestos que ahora se podrán adquirir sin receta médica se encuentran la Trimebutina Maleato, Levocetirizina Diclorohidrato, Fexofenadina Clorhidrato, Dimenhidrinato y la combinación de Nafazolina Clorhidrato con Feniramina Maleato.
Los alcances de la medida y los fármacos incluidos
La resolución del organismo descentralizado también abarca a la Olopatadina Clorhidrato, Carboximetilcisteína, Cloruro de Aluminio Hexahidratado, Carbonato de Calcio con Tintura de Árnica Montana y Nitrato de Plata, e Ivermectina. Según fuentes oficiales, el objetivo de esta desregulación es facilitar el acceso de la población a estos tratamientos y promover el uso responsable de los productos de salud.
Esta decisión se encuadra en la Resolución N° 284/2024 del Ministerio de Salud de la Nación, la cual encomendó a la ANMAT revisar la condición de expendio de diversas especialidades medicinales. Bajo este mismo proceso de revisión, el organismo ya había autorizado previamente la venta libre de los denominados «prazoles», medicamentos compuestos por Acetilcisteína, formulaciones con Retinol o Retinaldehido, Alantoína, Tocoferol, Ácido Bórico y Óxido de Zinc, además de Amorolfina y Aciclovir.
El impacto en los precios como antecedente
Para avanzar con esta nueva tanda de autorizaciones, las autoridades sanitarias evaluaron el comportamiento del mercado tras las primeras desregulaciones. El caso de los prazoles fue tomado como la principal referencia para medir el impacto real del cambio de régimen de venta.
De acuerdo con los datos oficiales, entre mayo de 2024 y junio de 2026, los precios de estos medicamentos registraron un aumento de entre el 30,2% y el 40,4%. En ese mismo período, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) general que mide el Indec acumuló una suba del 94,7%. Desde el Gobierno señalaron que estos resultados demuestran que la transición a la venta libre generó una ampliación del acceso, una baja de los precios en términos reales y la ausencia de maniobras especulativas en el sector farmacéutico.
Los requisitos técnicos para la venta libre
La ANMAT recordó que, para que una especialidad medicinal pueda cambiar su condición de expendio de venta bajo receta a venta libre, debe cumplir de manera estricta con tres criterios fundamentales establecidos por la normativa vigente:
En primer lugar, el fármaco debe demostrar una eficacia y seguridad sostenidas en el tiempo para el alivio de síntomas o signos que sean fácilmente reconocibles por el propio usuario. En segundo término, debe poseer un amplio margen terapéutico, lo que garantiza que una dosis mayor a la recomendada o un uso más prolongado del indicado no representen un daño grave para la salud pública.
Finalmente, el tercer requisito exige que el producto haya sido comercializado bajo receta en el territorio argentino durante al menos cinco años, sin que se hayan registrado reportes de eventos adversos graves que alteren la relación de riesgo-beneficio del medicamento.

