Transición en Colombia: Gustavo Petro se despidió con denuncias de fraude y un llamado a la huelga general
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, brindó su último discurso al pueblo como mandatario nacional en el que aseguró que su despedida del cargo será «transitoria». Ante una multitud congregada en el populoso sector de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, el líder del Pacto Histórico defendió los logros de su gestión y trazó los lineamientos de la resistencia social frente al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, quien asumirá el próximo 7 de agosto tras haber sido elegido en los comicios del pasado 21 de junio.
Durante la jornada, que coincidió con el Día de la Independencia de Colombia, Petro celebró la reducción de la pobreza y de la violencia bajo su administración, al tiempo que acusó a los medios de comunicación de ocultar dichos indicadores. «Lo que demuestran todos los datos es que los niveles de construcción y equidad social, que la tasa de desempleo más baja del siglo, que la tasa de pobreza más baja del siglo se ha presentado en el gobierno progresista», manifestó el mandatario, quien además confirmó que asumirá la jefatura política de su partido una vez que deje la presidencia.
Resistencia en las calles y advertencia de huelga
El mandatario saliente exhortó a los sindicatos, organizaciones campesinas, indígenas y sectores populares a defender activamente las reformas impulsadas durante sus cuatro años de mandato. En esa línea, Petro advirtió que la oposición al nuevo gobierno debe ejercerse con movilización permanente y lanzó una fuerte advertencia ante eventuales retrocesos en materia de legislación laboral y reparto de tierras.
«Si van a tumbar las estabilidades, las condiciones laborales conquistadas en este gobierno, habrá huelga general e indefinida en Colombia. Si van a arrasar con violencia la reforma agraria y se van a robar las 600 mil hectáreas que aún quedan, habrá paro agrario nacional»
La reacción de Petro responde a los anuncios de De la Espriella, quien ya anticipó que revisará las principales reformas estructurales del oficialismo bajo el argumento de que las mismas atentan contra la competitividad y la creación de puestos de trabajo en el país caribeño.
Denuncia de fraude y batalla judicial
Posteriormente, en su discurso final ante el Congreso de la República, Petro redobló la apuesta política al desconocer el resultado del balotaje presidencial. El mandatario insistió en que el verdadero ganador de la contienda electoral fue el candidato de la izquierda, Iván Cepeda, y anunció la presentación de una demanda de nulidad contra el triunfo de De la Espriella ante la justicia colombiana.
Según el presidente, la presentación judicial está respaldada por el trabajo de 70.000 «testigos digitales» —jóvenes expertos en programación y algoritmos— que habrían detectado maniobras de fraude coordinadas por la Registraduría Nacional. Petro apuntó directamente contra la empresa Thomas Greg & Sons, encargada de la logística electoral y con la que su administración mantuvo un duro enfrentamiento por la concesión del contrato de pasaportes, señalando que sus propietarios «deben ir a la cárcel».

